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Producción #V705 - Episodio 5


HISTORIA
Susanne Beck


PRODUCCIÓN
Carol Stephens


DIRECCIÓN
Denise Byrd

SCREENGRABS
Judi Mair


GRÁFICOS
Lucia


TITULO EPISODIO GRÁFICO
MaryD

Traducción
Inma, Lysia, Ana P. Alonso, xhogun, Chris y Montse


 

INTRODUCCIÓN

 

ABRE DE NEGRO

 

EXT. CLARO EN EL BOSQUE. MAÑANA 

El sol brilla sobre el bien acondicionado campamento en lo más profundo del bosque. ARGO esta paciendo en un prado, sobre una extensa parcela, e ignora a las dos mujeres que están tras ella. GABRIELLE está apoyada contra un árbol, con los ojos vendados, y sonriendo ampliamente.

XENA
(Entre bastidores)
¿Estás lista?

GABRIELLE
Oh si, estoy lista.

XENA
(Entre bastidores)
¿Estás segura?

GABRIELLE
¡Por supuesto que estoy segura!
¡Vamos, Xena! No es como si
no lo hubiéramos hecho antes.

XENA
(Entre bastidores)
Es verdad, pero fue hace tiempo.

GABRIELLE
Bueno, ya sabes lo que dicen.
Una vez que lo has probado,
nunca tienes suficiente.

XENA
(bromeando)
De acuerdo, si estás muy, muy segura.

GABRIELLE
¡Xena, sabes lo que quiero!
¡Solo hazlo ya!

Xena sonríe y tensa el arco que está sujetando. Dos flechas han sido expertamente ensartadas, y con un suave tirón, ella las dispara. Una gira hacia la izquierda, y Gabrielle la coge con facilidad. La segunda gira hacia la derecha. Gabrielle se inclina para cogerla, pero cierra el puño demasiado pronto, y  maldice mientras el filo de la punta de la flecha raspa la palma de su mano y se inserta en el árbol tras ella.  Siseando, se quita la venda y clava la vista en su mano. Una débil franja de sangre le devuelve la mirada.

GABRIELLE
¡Ou!

Xena pone su arco en el suelo y camina hacia Gabrielle, agarrando la palma herida y girándola, hacia el sol. Un pequeño arañazo es la magnitud del daño. Soltando la mano de Gabrielle, Xena va hacia sus provisiones y trae de vuelta un aséptico trapo y algo de agua, con lo que atiende el arañazo.

XENA
Sigues favoreciendo esta mano.
Necesitas concentrarte.

GABRIELLE
Es fácil para ti decirlo. 
Probablemente naciste con una 
flecha en cada mano.

(pausa)

¡Ey! ¡Eso escuece!

XENA
(sonríe burlonamente)
Nena.

GABRIELLE
Y tu dices que *yo* tengo
manos de marinero.

(pausa)

Así que, ¿cuál es el veredicto?

XENA
Oh, Creo que vivirás.

GABRIELLE
Recuérdame que siga trabajando 
en esos modales tuyos.

Xena ríe y vuelve hacia su equipo para meter los suministros. De pronto se endereza, elevando la cabeza y olfateando el aire.

GABRIELLE
¿Qué es?

XENA
Humo. Y si estoy en lo cierto, viene 
de la aldea que hemos pasado
de camino. Vamos.

Rápidamente cargan sus equipos sobre Argo y se dirigen hacia el olor a humo.

CORTE A:

EXT. ALDEA. DE DÍA

Una aldea de tamaño medio está completamente engullido por las llamas. A un lado, un HOMBRE está de pie,  mirando fijamente el incendio. Sus ropas están  rasgadas y sucias por el sudor y la mugre.

Cuando Argo se inclina, Gabrielle brinca hacia atrás y corre hacia el hombre, agarrándole por el hombro.

GABRIELLE
¿Qué ha pasado aquí?

(pausa)

¿Hola?

Al ver que el hombre no contesta, emplea el agarre en su hombro para girar su cara hacia ella. Su rostro está húmedo por las lágrimas y su expresión anuncia una historia de miseria y daño.

GABRIELLE
¿Qué ha pasado aquí?

El hombre se aferra a Gabrielle con una fuerza desesperada.

HOMBRE
Están todos muertos. Intenté
ayudarles. Realmente lo hice.
¡Tienes que creerme!

GABRIELLE
Te creo. ¿Puedes decirme
lo que ocurrió?

Xena, sobre Argo, intenta entrar en la aldea, pero el fuego arde con más fuerza, y el humo y el calor la mantiene detrás. Argo se mueve lejos de las llamas, encabritándose y bufando, y sacudiendo la cabeza. Dándose cuenta de que dentro probablemente no haya nadie vivo, se acerca al lado de Gabrielle, y mira al hombre cuyo cuerpo se sacude en sollozos.

HOMBRE
Estaban muriendo. Y yo---¡no sabía
que hacer! lo intenté, ya ves,
pero no fue...no fue suficiente. Y
ahora están muertos. Todos ellos.
Mi mujer. Mis hijos. Todos.

El hombre suelta a Gabrielle y mira fijamente a ambas, sus ojos completamente abiertos por el terror.

HOMBRE
(continúa)
¡Y si no me dejáis ahora,
moriréis también!

Expresando su pena, el hombre sostiene su cabeza y cae de rodillas.

Gabrielle mira a Xena, con preocupación en sus ojos. Xena le devuelve la mirada, su expresión es imposible de leer.

FUNDIDO A NEGRO:

 

FIN DE LA INTRODUCCIÓN

 

ACTO 1