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Producción #V718 - Episodio 18


HISTORIA
Susanne Beck


DIRECCIÓN
Denise Byrd


PRODUCCIÓN
C
arol Stephens

SCREENGRABS
Judi Mair


GRÁFICOS
Lucia


TÍTULO EPISODIO GRÁFICO
Linda (Calli)

Traducción
Ana P. Alonso,  Inma,  Shibeti


 

INTRODUCCIÓN

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. TERRITORIO AMAZONAS- NOCHE

 

GABRIELLE está dirigiendo a las AMAZONAS que están corriendo para salvar sus vidas. XENA se mantiene al lado de las más lentas, incitándolas con silenciosos gestos y ojos brillantes.

 

El gran ejército, ahora dividido en dos, apiña unas contra otras a las Amazonas en lo alto de un gran ACANTILADO , y se le puede oír en la distancia, marchando en grupo a través del desconocido bosque en el borde del Territorio Amazona. 

 

Gabrielle se dirige hacia la derecha, corriendo con todas sus fuerzas. El resto del grupo la sigue sin vacilar.

 

 

Gabrielle se para en el borde del acantilado.  Las Amazonas, respirando fuerte, se reúnen a su lado y contemplan a lo lejos una reducida franja de playa que termina en una mar oscura pero calmada, proyectada por la luz de la luna llena que esta brillando sobre ella. 

 

Ven las siluetas de dos enormes BARCOS anclados en las profundas aguas.

 

Gabrielle rápidamente aparta unas espesas hierbas que han crecido en el borde del acantilado, revelando un estrecho camino de rocas que va a la playa, y el oscuro mar más allá. Está es su ruta de huida, pero es tan estrecha que solo una mujer puede descender por ella.

 

Detrás de las Amazonas, los ruidos del ejército aproximándose son mas cercanos. Varias Amazonas miran sobre sus hombros, sus caras pálidas y asustadas.

 

GABRIELLE

(a Raya)

Sigue el camino hasta la playa.

Ve tan rápido como puedas, pero ten

cuidado. Las rocas están sueltas.

 

RAYA

(enfadada)

No. Una Amazona no esconde el rabo y

huye. ¡Digo que nos quedemos y luchemos!

 

Algunas de las Amazonas se quejan apoyándola.

 

Gabrielle suspira.

 

GABRIELLE

Raya, ya hemos hablado de esto. Una

Amazona se queda y lucha, pero también

sabe cuando una batalla no puede ser ganada.

 

 

Ella mira profundamente a los ojos borrascosos de Raya.

 

GABRIELLE

(Continúa)

No podemos ganar esta, Raya.

 

El dolor inunda el rostro de Raya.

 

RAYA

Los espíritus de mi madre, y su madre

y generaciones de nuestras hermanas llenan esta tierra.

¿Como puedes pedirnos que los dejemos atrás?

 

GABRIELLE

(con compasión)

No vais a dejarlos detrás. Las personas

a las que quieres siempre estarán contigo. Aquí.

 

Gabrielle coloca su mano en el pecho de Raya.

 

GABRIELLE

(Continúa)

En tu corazón.

 

 

Impaciente por el retraso, Xena avanza entre la hilera de gente, su expresión preocupada. Al ver esto, Gabrielle aparta su mano del pecho de Raya y la usa para agarrar el brazo de Xena en un amable gesto refrenándola. Ella continua mirando a Raya. 

 

Tras un largo instante, los hombros de Raya bajan repentinamente y asiente, aunque está claro que no está convencida. 

 

Gabrielle suelta un silencioso suspiro de alivio.

 

GABRIELLE

Bien, escuchad todo el mundo. Una sola fila bajará

el acantilado. Rápido, pero con cuidado. ¡Daros prisa!

 

Mientras las Amazonas empiezan a bajar por el acantilado, Gabrielle se gira a Xena, que sacude su cabeza.

 

XENA

Unos pocos minutos como mucho. 

Están cruzando el bosque.

 

Gabrielle desenvaina sus sais.

 

GABRIELLE

Bien pues.

 

Xena coloca una mano en la muñeca de Gabrielle y mueve su cabeza otra vez.

 

XENA

Tienes que adelantarte y encender esas

señales de fuego. Nuestras amigas de abordo 

no nos esperan tan pronto.

 

 

Bidu, que ha estado esperando su turno para bajar el acantilado, oye las palabras de Xena.

 

BIDU

¿Amigas? ¿Esos son nuestros barcos?

 

GABRIELLE

(distraída)

Si.

 

BIDU

(confundida)

¿Pero como? No habéis tenido tiempo desde...

¿Planeasteis esto antes de vuestra Unión?

 

XENA

Solo te diré que vamos a conseguir

poneros a salvo de una forma u otra.

 

La mirada de Bidu cambia a otra de respeto, y se aleja sin decir ninguna palabra. 

 

GABRIELLE

Xena....

 

 

XENA

Gabrielle, sabes que tengo razón.

Puedo manejar a esos tipos. Tú necesitas

organizar la evacuación, o 

nunca conseguiremos salir de aquí.

 

Sin ser capaz de argumentar la lógica de Xena, Gabrielle finalmente asiente.

 

GABRIELLE

Será mejor que consigas volver 

a mi de una pieza, Xena, porque

no voy a irme de aquí sin ti.

 

XENA

Lo haré.

 

 

GABRIELLE

Eso espero.

 

Después de esto, Gabrielle se aleja. Xena la observa hasta que desaparece de su vista, bajando fácilmente, pero con cuidado, el estrecho y abrupto camino. 

 

Xena cuadra sus hombros y se gira, dejando la fila de Amazonas. Se aleja del acantilado con una mano en su chakram. Una fresca brisa de mar mueve su cabello y la empuja de atrás, mientras espera, con los pies plantados en las altas y agitadas hierbas, la llegada del ejercito.

 

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DE LA INTRODUCCIÓN

 

ACTO UNO