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ACTO PRIMERO 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. CIUDAD - DÍA

 

Xena, Gabrielle y los soldados se encuentran de pie, encarados unos a otros. La expresión de sorpresa de Xena se convierte en una de rabia.

 

GABRIELLE

(hablando rápidamente)

¡Esto es ridículo! ¿Cómo se
supone que puedo obedecer una ley
que ni siquiera sé que existe?

 

VOZ

(fuera de cámara)

La ignorancia de la ley no es excusa.

(pausa)

Gabrielle.

 

Xena se gira y ve una FIGURA vestida con una CAPA DE NEGRO Y CAPUCHA que se acerca lentamente. Cojea ligeramente al andar, y Xena entrecierra los ojos. Reconoce el andar y la voz, pero aun no consigue darle nombre a la persona.

 

El hombre se retira la capucha, haciendo una mueca.

 

XENA

(como si escupiera)

Janos.

 

JANOS

Me recuerdas, Xena.
Estoy conmovido.

 

 

Xena coge su espada, con la intención de ‘conmoverlo’ de una manera menos suave.

 

Janos pone una mueca aun más amplia, como si esperase éste movimiento.

 

GABRIELLE

(suavemente)

Xena...

 

Un momento y Xena se relaja, soltando la empuñadura de la espada.

 

La mueca del rostro de Janos se desvanece.

 

XENA

¿Qué haces aquí, Janos?
¿Decidiste montarme otra emboscada?

 

 

Janos abre los ojos de par en par con gesto de inocencia. Es una mirada que ni Xena ni Gabrielle se creen.

 

JANOS

Xena, puede que sea lo suficientemente bueno
para cogerte el chakram a plena luz del
día, pero no soy un Oráculo.

Si hubiera sabido que podría hacerte
aquí una emboscada, no hubiera hecho todo
el camino hasta Potedaia, ¿verdad?

 

Ni Gabrielle ni Xena se convencen de sus palabras, pero no parece haber motivo alguno para disentir, con lo que lo dejan pasar. Por ahora.

 

Janos sonríe de oreja a oreja, complacido por haber ganado la primera batalla.

 

JANOS

(a los soldados)

Llevadla a la prisión.
Estaré con vosotras enseguida.

 

Gabrielle se opone lo justo a sus captores.

 

GABRIELLE

¡Espera! Solo un momento.

 

Janos se gira lentamente y se la queda mirando.

 

JANOS

¿Sí?

 

GABRIELLE

¿Podrías, al menos, decirnos
porqué haces esto?

 

Janos ladea la cabeza, con una mirada cómo si la cosa le fuera a costar una o dos piezas de mármol.

 

JANOS

(despacio)

Has cometido un crimen, Gabrielle.
Has de ser juzgada, y si resultas culpable, pagar
el precio de tus desaciertos. Seguramente
comprendes el concepto de justicia, ¿verdad?

(pausa)

Aunque claro, viviendo con Xena
todos estos años, puede que no.

 

Xena gruñe.

 

Janos ríe, desenmascarado al completo.

 

JANOS

Lleváosla.

 

Xena hace un amago de detenerlos, pero Gabrielle la detiene con la mirada. Xena gruñe de nuevo, pero en vez de atacarlos sigue al pequeño grupo hacia la PRISIÓN.

 

GABRIELLE

(a los soldados)

Chicos, no creeréis por un casual
que pueda bañarme, ¿verdad?

 

 

CORTE A:

 

INT. CELDA DE LA PRISIÓN - DÍA

 

Tal y como suelen ser las prisiones, Gabrielle no está incómoda. La celda es cálida y seca, sumamente limpia, bien iluminada y de un tamaño adecuado. Sólo hay un camastro junto a la pared más alejada de los barrotes.

 

Gabrielle, habiendo convencido a los soldados, está sentada en el camastro limpia y fresca, mientras que una Princesa Guerrera bastante sucia aun y muy enfadada va de un lado a otro fuera de la celda.

 

GABRIELLE

(sonriendo levemente)

Vas a hacer un agujero hasta
el Tártaro si sigues así.

 

XENA

Bien. Así tiraré dentro a Janos
y dejaré que Lucy se encargue de él.

 

 

Gabrielle ríe por lo bajo.

 

GABRIELLE

Conociendo el afecto que te tiene ‘Lucy’,
probablemente lo lance de nuevo fuera.

 

La respuesta de Xena es apagada por la llegada de Janos. Le mira de arriba abajo. Él responde con una sonrisa.

 

JANOS

Hola de nuevo, Gabrielle. ¿Confío
en que te hayan tratado bien?

 

GABRIELLE

A parte de ser apresada contra
mi voluntad, sí.

 

JANOS

Sí el juicio te resulta favorable,
tu situación cambiará pronto.

 

GABRIELLE

¿Qué hay sobre el juicio?

(pausa)

¿Quién será el juez? ¿Tú? Parece
que ya me consideres culpable.

 

 

Janos ríe.

 

JANOS

¿Yo?  Oh no, Gabrielle. Sólo soy
el Ejecutor. Los jueces son
las propias Virtudes, ya ves.

 

GABRIELLE

¿Las Virtudes?

 

Janos pone cara de sorpresa.

 

JANOS

Seguramente sepas quienes
son las Virtudes, Gabrielle.

 

GABRIELLE

Sí, lo sé, pero...

 

JANOS

Son nuestras Patronas. Como lo
era Atenea para Atenas
antes que Xena decidiera privar
al mundo de SU presencia.

 

Xena responde al ataque con una mirada helada.

 

JANOS

(continúa)

Y, al contrario que las Parcas...

 

Le dedica una mirada significativa a Gabrielle, la cual ella devuelve.

 

JANOS

(continúa)

…las Virtudes están sumamente vivas
e involucradas con sus seguidores.

 

GABRIELLE

¿Bien, y qué? Te limitas a... rezarlas,
ellas aparecen y me juzgan, ¿o qué?

 

Janos ríe.

 

JANOS

Es… algo más complicado
que eso, Gabrielle.

 

XENA

(gruñendo)

Al grano, Janos.

 

 

Ignorando a Xena, Janos sigue habándole a Gabrielle.

 

JANOS

Nuestras leyes nos han sido entregadas
por las mismas Virtudes, y cuando incumples
una de esas leyes, ofendes a las Virtudes.
El juicio es una … especie de prueba, propuesta
por la Virtud cuya ley has quebrantado.

(pausa)

Por ejemplo, si hubieras ignorado a ese pobre
en vez de darle caridad, hubieras
quebrantado la ley de la Caridad, y ella
te hubiera puesto una prueba para
saber si eres o no inocente.

 

GABRIELLE

Muy bien, lo comprendo.

 

XENA

(sumamente sarcástica)

Así que supongo que Estar Limpia y
Pasear Por Un Parque es una
de las Virtudes que todavía no conocemos.

 

JANOS

(a Xena)

De hecho, no. El Jardín Sagrado
pertenece a todas las Virtudes. 

 

Sonríe. No se trata de una visión del todo agradable.

 

JANOS

(continúa, hablándole aun a Xena)

Conseguiste ofenderlas a todas.
Lo que indica, por supuesto, que serás
puesta a prueba por todas aquellas que lo deseen.

 

Gabrielle se levanta del camastro y se acerca a los barrotes.

 

GABRIELLE

Perdona.

 

Janos se vuelve a Gabrielle

 

JANOS

¿Sí?

 

GABRIELLE

Soy yo quien ha cometido
el ‘crimen’ aquí.

 

JANOS

Cierto. Aun así, mi posición como
Ejecutor, me da ciertas… libertades

para establecer las particularidades del juicio.

 

Sonríe de nuevo.

 

GABRIELLE

(enfadada)

¡Entonces sí que era una emboscada!

 

 

JANOS

No, para ser honesto, Gabrielle, no lo era.
quebrantaste la ley. Y es mi
deber el rectificarlo. 

 

GABRIELLE

¡Bien! Estaré encantada de someterme
a tu juicio. Xena no tiene nada que
ver en esto. Yo quebranté la ley, no ella.

 

JANOS

Cierto de nuevo, Gabrielle. Pero no siempre
quién quebranta la ley es quien
las Virtudes escogen para la prueba.

(pausa)

Hará un año, una joven mujer fue
encontrada culpable de negarle caridad a una niña que
pedía por su familia enferma. Por todo derecho,
ella debería haber sido juzgada. Aun así, al
descubrir que la joven mujer estaba a

un paso de pedir limosna ella misma

debido a su marido borracho, y que además

si hubiera llegado a la casa sin el dinero en

su poder, el marido la hubiera apaleado brutalmente,

la decisión fue que fuera el marido el juzgado.

 

GABRIELLE

(apretando los dientes)

Xena no es ni borracha ni abusadora.

 

JANOS

Mi decisión está tomada, Gabrielle. El

juicio tendrá lugar dentro de una hora.

 

Janos se aleja, dejando a su espalda a las dos mujeres observándole.

 

Finalmente, Gabrielle se vuelve hacia Xena.

 

GABRIELLE

Salgamos de aquí, Xena.  No hay

nadie alrededor. Podemos estar bien lejos

antes siquiera que se den cuenta que faltamos.

 

 

XENA

(pensativa)

Creo que deberíamos quedarnos.

 

GABRIELLE

(con los ojos como platos)

¿Qué?

 

XENA

Lo que oyes.

 

GABRIELLE

Por supuesto que te oigo. Es solo que

no estoy segura de comprender lo que has dicho.

(pausa)

Xena, diga lo que diga Janos esto es

un montaje, pura y llanamente. Está enfadado

por haberle destrozado su maravillosa emboscada y

haría lo que fuera por hacértelo pagar.

 

XENA

Sí, lo sé, pero...

 

Suspira.

 

XENA

(continúa)

Gabrielle, le quité algo a Janos. Puede
que ésta sea mi oportunidad para devolvérselo.

 

GABRIELLE

(irritada)

Ya tiene tu chakram, Xena.

 

XENA

Algo más que eso, Gabrielle.

(pausa)

Gabrielle, si huimos, mira de lo

que estamos huyendo.

(pausa)

La Virtud. Si nos vamos ahora, entonces todo en lo que

ha creído toda su vida será cierto.

 

GABRIELLE

¡No será cierto, Xena!

 

XENA

En su mente, lo será. 

(pausa)

Una vez me dijiste que el único modo de terminar

el ciclo de violencia y odio es a través del

amor. Puede que si le demuestro que

siento todo lo que hice y que

realmente he cambiado, puede que

le de un sentimiento de paz.

(pausa)

¿No es eso romper el ciclo?

 

Gabrielle suspira, claramente infeliz de haber sido vencida con sus propias palabras, pero igualmente incapaz de rebatirlas.

 

Xena sonríe con tristeza y estira el brazo, agarrando las manos de Gabrielle a través de los barrotes y apretándolas con suavidad.

 

XENA

(continúa)

Gabrielle, creo que será mejor si nos quedamos, pero 
estaremos juntas en esto. Si realmente quieres irte

dilo, y te sacaré de aquí, ¿de acuerdo?

 

 

Gabrielle asiente lentamente, bajando la mirada. Tras unos segundos, vuelve a mirar a Xena.

 

GABRIELLE

(lentamente)

Creo en ti.

(pausa)

Y…creo que quizás tú

también encuentres algo de paz con esto.

 

Xena le dedica una leve sonrisa y aprieta de nuevo las manos de Gabrielle.

 

XENA

Puede.

 

Ambas se giran al escuchar pasos en el corredor. Entra Janos, parece sorprendido y quizás un poco desencantado también. Está acompañado de varios guardias.

 

JANOS

¿Aun estáis aquí?

 

Xena hace una mueca.

 

XENA

No puedes librarte de nosotras tan fácilmente.

 

Aparece un leve gesto de nerviosismo en el rostro de Janos antes de adquirir su máscara habitual.

 

JANOS

¿Supongo, entonces, que estás preparada?

 

XENA

Para lo que sea.

 

 

Janos asiente, y uno de los guardias abre la puerta de le celda de Gabrielle. 

 

El grupo camina de la celda hacia un pequeño y oscuro edificio en el mismo centro de la ciudad.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - TARDE

 

El TEMPLO es pequeño, oscuro y de forma octogonal. Siete de las paredes internas tienen pinturas en relieve de cada una de las Virtudes, mientras que en la octava pared hay un relieve de suplicantes adorando a las Virtudes.

 

La sala está iluminada con antorchas colgadas en candelabros de pared que arrojan una fluctuante luz hacia el oscuro interior.

 

Janos y Gabrielle están sentados lado a lado en sencillas sillas de madera presidiendo la sala, frente a la única salida. Hay un guardia junto a la salida con la lanza presta. El resto espera fuera.

 

En el centro exacto de la habitación hay una sencilla mesa de rústica madera. Sobre esa mesa está Xena vestida únicamente con una muda. Le han quitado el traje de cuero, la armadura y las armas.

 

 

A una de las esquinas de la mesa, hay UN GRAN ESPEJO, reflejando la imagen de toda la sala con una claridad supernatural.

 

UN CURA CON CAPA, con el rostro cubierto por una gruesa CAPUCHA, está de pie junto a Xena, con un CÁLIZ en las manos.

 

JANOS

Las pruebas a las que te vas a someter, Xena, serán sacadas

de las profundidades de tu mente. ¿Conoces,

por supuesto, el corredor de los sueños?

 

XENA

Lo conozco.

 

JANOS

No podrás usar la fuerza, ni
armas, ni violencia. Si lo haces fallarás
automáticamente y Gabrielle será
condenada. ¿Lo comprendes?

 

XENA

Lo comprendo.

 

JANOS

Tu amiga no puede ayudarte, Xena.

Estás sola en esto.

 

XENA

Comprendo.

 

JANOS

Bien. Empecemos, pues.

 

Tras asentir Janos, el Cura acerca el cáliz a los labios de Xena.

 

GABRIELLE

¡¡Espera!!

 

Gabrielle intenta ponerse en pie pero se lo impide la mano de Janos sobre su brazo.

 

GABRIELLE

(a Janos)

¿Qué le está dando?

 

Janos sonríe.

 

JANOS

Si quisiera muerta a Xena, podría haberlo
hecho en cualquier momento antes que esto.

 

GABRIELLE

Podrías haberlo intentado.

 

 

Janos asiente, reconociendo el hecho.

 

JANOS

Es una droga soporífera, nada más.

 

Gabrielle no parece convencida.

 

Janos suspira, le falta poco para exasperarse.

 

JANOS

(continúa)

¿Crees de verdad que Xena

bebería veneno deliberadamente y

se dejaría matar por probar un hecho?

 

GABRIELLE

(sumamente seria)

No la conoces muy bien, ¿verdad?

 

Janos parece un poco desconcertado con la respuesta de Gabrielle, pero aleja el pensamiento con un movimiento con la mano.

 

XENA

(suavemente)

Está bien, Gabrielle.

 

Gabrielle se vuelve hacia Xena, rogándole con la mirada.

 

GABRIELLE

Xena...

 

Xena sonríe. Es una sonrisa minúscula, casi triste.

 

XENA

Está bien.

 

Inclinando un poco la cabeza, deja que el cura le acerque el cáliz y bebe un gran trago de la agria bebida.

 

Entonces se vuelve hacia Gabrielle.

 

XENA

Sólo son hierbas para dormir tal y como dijo.

 

 

Gabrielle se relaja ligeramente.

 

XENA

(continúa, con la voz ligeramente pastosa)

Te quiero, Gabrielle.

 

Gabrielle sonríe, le cae una lágrima por la mejilla.

 

GABRIELLE
 Te quiero, Xena.

 

Xena asiente, entonces deja que el cura la ayude a tumbarse en la mesa.

 

Un momento después está profundamente dormida.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL PRIMER ACTO

 

ACTO DOS