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ACTO SEGUNDO

 

ABRE DE NEGRO:

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - DÍA

Janos se pone en pie y mira hacia la escultura de una de las Virtudes. Ella está quieta, y lleva ropas sueltas y una pálida capa. Sostiene, en su mano derecha, un bastón coronado con una estrella de varias puntas, y un pergamino desplegado en su mano izquierda. 

 

JANOS

¡Grandes Virtudes, Os suplico que nos ayudéis en
este juicio de culpabilidad o inocencia. Buscad en

su alma para que conozcamos su fe!

 

FUNDE A:

 

EXT. SUEÑO DE XENA - DÍA

 

Xena vuelve en si lentamente, luchando la prolongada nausea que se revuelve en sus tripas. Aunque sus ojos están completamente cerrados, inmediatamente nota varias cosas . Lo primero es que hace mucho calor. Lo segundo es que puede oír a su alrededor patéticos gemidos, chirriando, y lamentándose. Y lo tercero es que está tumbada en una superficie muy estrecha, dura y muy caliente que amenaza en hervir la piel hasta sus huesos. 

 

Con los ojos abriéndose, salta sobre sus pies, balanceándose precariamente al filo de una estrecha repisa que sobresale de un gran acantilado. Por debajo de ella hay un abismo sin fondo del cual emergen los sonidos de tormento. 

 

XENA

Genial. Otra vez el Tártaro.
Esto
es original.

 

 

Mirando fijamente a través del gran abismo, puede distinguir pálidamente otro acantilado enfrente del suyo. No hay forma posible de cruzar al otro lado, pero sabe que su prueba, sea lo que sea, supone cruzar el abismo por ella misma.

 

Mueve su cabeza y girando sus ojos, empieza a buscar algo para cruzar.

 

VOZ SIN CUERPO

Xena....

 

Xena levanta su mirada inmediatamente, con los ojos entreabiertos. La voz viene del otro acantilado, pero no ve a nadie allí.

 

VOZ SIN CUERPO

Xena....

 

XENA

¿Quién es? ¿quién hay allí?

 

En una posición directamente opuesta a Xena, una bola de luz blanca se le une, después crece. Es tan pura y tan intensa que Xena debe proteger sus ojos con su mano para no quedarse ciega. 

 

El brillo reduce la intensidad, y Xena baja su brazo. Abre los ojos.

 

Allí, enfrente de ella, está Gabrielle, brillante como el sol. Lleva unas prendas sueltas del blanco mas puro. La tela de las prendas flota a su alrededor danzando con una belleza increíble. Su sonrisa es radiante.

 

 

XENA

¡Gabrielle!

(pausa)

¿Como…?  ¿Qué estás haciendo aquí?

 

GABRIELLE

Vivo en tu corazón, Xena.

Así es como me ve tu alma.

 

 

Xena asiente, tragándose las lágrimas.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - NOCHE

 

Gabrielle se inclina en su silla, observando todo lo que pasa en el sueño de Xena a través de un espejo en la mesa. Lágrimas centellean en sus ojos. Su expresión es una interesante combinación de respeto, amor y un extraño dolor de corazón.

 

GABRIELLE

¿Es eso verdad?  ¿Es realmente

así como me ve?

 

 

Janos se mueve inconfortablemente en su silla.

 

JANOS

Si.

 

GABRIELLE

¿Después de todo lo que he... después de todo 

lo que hemos pasado… aún?

 

Janos cambia otra vez de posición.

 

JANOS

Si, aún.

 

GABRIELLE

(susurrando)

Por todos los dioses.

 

FUNDE A:

 

EXT. SUEÑO DE XENA - DÍA

 

XENA

¿Por qué estás aquí?

 

GABRIELLE

Es una prueba de Fe, Xena.

 

XENA

¿Fe?  ¿Fe, en que? ¿en quién?

 

GABRIELLE

En ti misma, Xena. 

 

XENA

(mirada burlona)

¿En mi misma?  Yo ya tengo fe en mi misma.

 

 

GABRIELLE

En tus habilidades, si. Pero ¿tienes

fe en tu corazón? ¿tienes fe en ti misma

como buena persona? Una fe que es

tan indestructible como la montaña

sobre la que estás ahora.

 

Xena vacila, sabiendo que esto forma parte de la prueba que debe pasar.

 

XENA

(voz baja)

Hablar deprisa, arrepentirse a tiempo.

 

Baja su mirada hacia el abismo.

 

XENA

(continua)

Tendré mucho tiempo libre

allí abajo.

 

Ella respira profundamente, después lo deja salir despacio.

 

XENA

(continua)

¿Como sabré que tengo esta

fe? ¿Como puedo estar segura?

 

Gabrielle sonríe.

 

GABRIELLE

Ven conmigo.

 

 

Los ojos de Xena se cierran.

 

XENA

¿Como?

 

GABRIELLE

Tu fe en ti guiará tus pasos.
Cree en ti misma y ven conmigo.

 

Gabrielle mantiene sus manos, en forma de suplica.

 

Xena duda un largo instante, después, recuperando su voluntad, se relaja, cierra sus ojos y camina hacia el abismo.

 

Sus ojos se abren rápidamente cuando algún poder invisible sostiene sus pies, sintiéndose tan firme y tan estable como la cara del acantilado en el cual descansa aun la mayoría de su cuerpo.

 

Ella dirige una mirada hacia Gabrielle, quién sonríe radiantemente.

 

Xena aclara su garganta y, con tanto coraje como siempre ha mostrado en un campo de batalla, sigue caminando, dejando atrás la seguridad de la repisa. 

 

El puente invisible continua sosteniéndola firmemente.

 

Entonces, una ráfaga de viento se levanta desde el abismo, con un hedor a sulfuro. Xena oscila un poco, después se estabiliza.

 

Seguido del hedor, almas sutiles y translucidas se levantan desde abajo, volando tan cerca de Xena que pierde el equilibrio otra vez, tratando de evitarlas. Se mueve, esquiva, y se agacha, todo el tiempo manteniendo su precaria posición en la parte superior del abismo sin fondo.

 

Mientras pasan las almas, empieza a reconocer las caras de quienes mató. Sus bocas son fauces abiertas congeladas en gritos silenciados. Sus ojos y mejillas tienen rastros de sangre de uñas rasgando carne insustancial con tormento y dolor. Su nombre es pronunciado una y otra vez mientras las almas se mueven arriba y abajo y a su alrededor. 

 

ALMA #1

Xena....

 

ALMA #2

Xena… porque....

 

ALMA #3

Xena… ¿por qué nos mataste?

 

ALMA #4

¿Por qué nos hiciste daño?

 

ALMAS

¿Por qué? Xena. ¿Por qué? Xena. ¿Por qué?

 

Xena intenta resistirse poniendo sus manos en sus orejas. Su propia cara es una mueca de dolor y tormento. 

 

XENA

¡Ya no soy mas esa persona!

 

 

ALMAS

Xena....

 

XENA

¡Lo siento!

 

ALMAS

Xena....

 

XENA

¡Siento haberos hecho daño!

 

ALMAS

Xena....

 

XENA

¡Siento haberos matado!

 

ALMAS

Xena....

 

Cuando Xena comienza a sentirse culpable de sus acciones, el puente invisible empieza a balancearse. Puede sentir como cruje bajo sus pies. Extiende sus brazos para estabilizarse mientras su cuerpo se sacude violentamente.

 

XENA

Esta en mi mente. Nada de esto es real.
¡ Ninguno de vosotros sois reales!

 

La voz de Gabrielle se oye fácilmente por encima de los gemidos de las almas.

 

GABRIELLE

Si, Xena, son reales. Son los 

fantasmas de tu conciencia, que te

debilitan. Perdónate a ti misma, Xena.

Perdónate a ti misma y déjalo ir.

Déjalo ir todo. Ten fe. 

 

XENA

(a si misma)

Tu también estas en mi mente.

 

GABRIELLE

Si, lo estoy. Tu ya tienes las respuestas

que necesitas dentro de ti. Lo que hagas

con ellas probarán tu Fe.

 

 

Xena continua sacudiéndose violentamente mientras el puente se vuelve mas inestable debido al peso de su conciencia. 

 

XENA

(a si misma)

Fe. Debo tener fe.

He de tener fe.

 

Levantándose, consigue estabilizarse, intentando de la mejor forma sujetar el puente para que se vuelva mas fuerte. Regresar no es una opción. O sigue adelante, o fracasa. 

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - NOCHE

 

Gabrielle está tan inclinada en su silla, que es un milagro que no se caiga al suelo. Sus manos están bien apoyadas en sus brazos, y sus cortas uñas rasgan la madera vieja. Su cara está pálida, sus ojos abiertos e intensos ante la imagen que observa.

 

En marcado contraste, Janos está relajado, y sonriendo al máximo, obviamente pasándolo muy bien.

 

JANOS

Su primera prueba y ya está fallando.

(pausa, girándose a Gabrielle)

¿Me crees ahora?

 

GABRIELLE

No fallará.

 

 

JANOS

¿Como puedes decir eso? ¡Esta a

punto de caerse al abismo!

 

GABRIELLE

No fallará.

 

La sonrisa de Janos se desvanece, y regresa a su silla, devolviendo lentamente su atención al espejo.

 

CORTE A:

 

EXT. SUEÑO DE XENA - DÍA

 

Los ojos de Xena cambian. Se puede ver en ellos fácilmente la solución. Se gira y mira adelante de nuevo, su cuerpo firme y fuerte.

 

XENA

¡Ya...

 

XENA

(continúa)

NO...

 

XENA

(continúa)

soy...

 

XENA

(continúa)

MAS...

 

XENA

(continúa)

esa...

 

XENA

(continúa)

Persona!

 

 

Toma un paso hacia delante y las almas explotan formando una luz brillante que la envuelve mientras el puente se vuelve otra vez firme bajo sus pies.

 

Da varios pasos más, resuelta, y el puente invisible continua desplegándose a sus pies, firme y fuerte.

 

En la mitad del camino, un gran cuerpo bloquea el paso.

 

Xena se para otra vez y hace girar sus ojos.

 

XENA
Típico. ¿Nunca abandonas?

ARES
Difícil, querida. No soy

exactamente de los que abandonan.

XENA
Apártate de mi camino, Ares.

Esto no te concierne.

ARES
(riendo)
Me ofendes, Xena. Todo acerca

de ti me concierne.

 

Sus ojos oscuros la miran con intensa lujuria.

Xena hace girar sus ojos otra vez. Ella le aparta en un gesto con su mano.

 

XENA
Vamos. Juega a tus insignificantes

juegos en otra ocasión.

ARES
Lo siento, pero...no puedo hacerlo. Lo lamento.

Mira, tengo un interés personal aquí.

Tu perdida es mi ganancia, así que habla.

 

Buscando en su chaleco, Ares saca una MANZANA DE ORO. Sonriendo, la coge en su mano.

 

XENA
(desconfiando)
¿De donde sacaste esto?

 

Ares se encoge de hombros.

 

ARES
(bruscamente)
Odin y yo… hablamos.

 

Ares se ríe.

 

ARES
(continúa)
El parece tener esa obsesión

contigo, si puedes creértelo.

 

Xena le muestra esa sonrisa burlona que no alcanza por completo sus ojos.

 

ARES
(continúa)
Me debía un favor. Le conseguí

algunas Valkirias nuevas para sustituir

a las que tu avergonzaste, y 

a cambio, me dio esto.
(pausa)
Es tuyo si dices la palabra.

XENA
¿Y que palabra es esa?

 

Ares sonríe.

 

ARES
Oh, podría pensarlo bastante, pero lo dejare

por el ya conocido y sincero 'por favor'.

 



XENA
¿Por qué debería hacer eso?

ARES
Inmortalidad, Xena. Piensa en ello. Nunca

te volverás vieja. Nunca enfermarás. Nunca te

morirás de nuevo 'accidentalmente' sobre tu novia.
(pausa)
Podría llevarte al Olimpo. 

Podríamos dar algunas patadas. Sería

como en los viejos tiempos ¿qué dices?

XENA
Olvídalo, Ares. Ahora apártate

antes de que te eche de este puente.

ARES
Uh uh uh.  No puedes usar 

la violencia, ¿recuerdas?

XENA
Improvisaré.

 

Ares se estremece burlonamente.

Suspirando
, Xena continua.

Ares desaparece, pero se vuelve a materializar detrás de ella. Le coge un brazo y le da la vuelta para encararla. 

 

ARES
¡¡Me lo debes, Xena!!

XENA
¿¡¿¡¿
Por que?!?!?

ARES
(su rostro enrojecido)
¡Te entrené! Antes de mi no eras

mas que un intento de guerrero.  ¡Te entrené para convertirte

en la mejor de los mejores!¡El mundo temblaba a tus pies!

XENA
 Yo ya no soy esa persona, Ares.

ARES
¡Te salvé la vida!¡Renuncié a mi divinidad

por ti!¡Deje que mataras a toda mi

familia para salvar a esa pequeña cría tuya!

XENA
Y te lo agradecí, Ares. Siempre tendrás

mi gratitud por el sacrificio que hiciste.

Pero pagué mi deuda. Te devolví

tu divinidad. No puedo hacer nada mas.

 



ARES
Claro que puedes. Coge la manzana.

Está buena. No te arrepentirás.

XENA
Me arrepentiré mas de lo que 
tu puedas nunca imaginar.

(pausa)
Adiós
, Ares.

ARES
(imponente)
¡¡¡NO ME DES LA ESPALDA!!!

 

Xena continua caminando hacia delante, sin temor.

 

ARES
¡NOOOOOOOOOOOOOO!

 

Mientras Xena sigue cruzando el abismo, parece como si el aire se uniera y brillara. Una forma aparece, permaneciendo a varios pasos, como si flotara en el aire. Xena abre aun mas sus ojos.

 

XENA

¿Solon?

 

Las lágrimas saltan de sus ojos y una sonrisa temblorosa cubre sus labios.

 

XENA

¿Solon?  ¿Como…?

 

Se adelanta un paso. La figura permanece inmóvil a una cierta distancia, sin ninguna expresión en su cara. Xena se para. Se estira, pero es incapaz de tocar la figura de su hijo.

 

XENA

¿Solon? ¿Qué pasa?

¿Hay algo…?

 

El aire vuelve a unirse otra vez, y se forma una segunda figura, flotando muy cerca de la primera.

 

XENA

¿Madre?

 

 

Cyrene rodea con un brazo los pequeños hombros de Solon. Se miran el uno al otro, después a Xena. Sus expresiones no son ni de bienvenida ni de presagio, más bien, absortas. En ella.

 

XENA

Madre, por favor.  ¿qué es esto?

¿qué pasa?

 

Se adelanta otro paso. La figura se aparta, como si fuera repelida por su esencia.

 

Se forma una tercera figura en el aire. Las lágrimas atrapadas en los ojos de Xena se dejan caer en sus mejillas.

 

XENA

¿Lyceus? ¿Eres tu? 

(pausa)

¿Pero como? ¿Por qué?

(pausa)

¿Madre? ¿Solon?

 

Se estira otra vez, sus dedos temblorosos, mientras se esfuerza en tocar a los miembros de su familia, muertos desde hace tiempo.

 

Bajo sus pies, el puente vuelve a temblar. Ella se tambalea con el, pero las figuras permanecen quietas, como si no les afectara el tormento del alma de Xena.

 

XENA

Por favor.

 

Sigue caminando. Sus brazos azotan el aire mientras busca huellas. Retrocede y trata de mantenerse firme en el puente que se está desmoronando rápidamente.

 

XENA

Es mi culpa, ¿verdad?  Mi culpa

os está alejando de mi.

 

 

Las figuras no responden, pero Xena sabe que es la verdad.

 

El sonido de un trueno retumba a través del abismo, haciendo temblar el ya inestable puente.

 

XENA

Pensé que me acostumbraría a esto.

A vuestras muertes. Pero parece que no es así.

 

Furiosa, aparta las lágrimas de sus ojos y mejillas. 

 

Otro trueno retumba de nuevo casi derribándola del puente. Su pelo se mueve mientras ráfagas de viento lo golpean desde todos los ángulos.

 

XENA

(continúa)

Os quiero... tanto.

Y lo hubiera dado todo para

manteneros a salvo. Incluso mi vida.

(pausa)

Y se que lo sabéis.

 

El viento se calma.

 

XENA

(continúa)

Y se, en mi corazón,

que me habéis perdonado.

(pausa)

Y que para seguir, tengo que 

perdonarme a mi misma por no estar

allí cuando me necesitabais.

 

Las figuras observan en silencio.

 

Xena cierra los ojos y respira profundamente el aire húmedo y sulfuroso. Baja su cabeza, después la levanta mientras deja salir la culpa que está escondida en lo más profundo de su alma. Vuelve a abrir los ojos, brillando con firmeza.

 

XENA

(continúa)

Madre, Lyceus, Solon, por favor.

(pausa)

Dejadme abrazaros por última vez.

 

Y con otro acto de gran coraje, atraviesa la distancia que les separa, sus brazos abiertos hacia el cielo.

 

Los cuatro se encuentran en una explosión de luz.

 

VOZ

Hecho.

 

El mundo explota a su alrededor en un centelleo blanco y cegador que se convierte en un simple punto en la oscuridad.

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - NOCHE

 

Gabrielle se apoya en la silla de madera, respirando fuerte mientras un rastro de lágrimas baja por sus mejillas.

 

En la mesa, Xena respira lenta y uniforme, aun dormida profundamente.

 

Apartándose las lágrimas de su cara, Gabrielle se levanta. Por segunda vez, una mano en su pecho se lo impide. Janos cabecea lentamente. Su cara está pálida y cansada.

 

GABRIELLE

Pero necesito....

 

JANOS

(en voz baja)

No puedes ayudarla, Gabrielle.

 

GABRIELLE

Pero....

 

 

JANOS

Siéntate.

 

Gabrielle aprieta su mandíbula, pero obedece.

 

GABRIELLE

¿Y ahora que?

 

JANOS

Esperaremos hasta que las Virtudes 

estén listas para la próxima prueba.

 

GABRIELLE

Bien.

 

 

Apoyando su cabeza en el respaldo de la silla, Gabrielle cierra sus ojos, olvidando deliberadamente a Janos. Forma una imagen de Xena en su mente y sonríe cuando esos ojos azules se unen a los suyos.

 

CORTE A:

 

INT. PASADIZO EN EL SUEÑO DE XENA. ÁREA DE DESCANSO - NOCHE

 

Un extraño sentido de desorientación la invade, y cuando después abre sus ojos, está con Xena en un pasadizo de escasa luz. Están tumbadas abrazándose en un suelo húmedo y cálido.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Xena?

 

Xena abre sus ojos. Parece que brillan con una alegría raramente vista.

 

XENA

Les vi, Gabrielle.

 

GABRIELLE

¿A quién?

 

XENA

Madre. Lyceus. Solon.

(pausa)

En los Campos. Les vi.

Estuve con ellos. Fue....

 

La voz de Xena se pierde por completo mientras sale una lágrima de alegría.

 

GABRIELLE

Oh, Xena....

 

Se abrazan más fuerte. Gabrielle acaricia el pelo de Xena suavemente, con ritmo. 

 

XENA

(voz apagada)

Gracias.

 

GABRIELLE

¿Gracias a MI?  ¿por que?

 

XENA

Por darme esta oportunidad.

 

Gabrielle se ríe.

 

GABRIELLE

No es que lo hiciera por eso, Xena.

 

Xena se aparta un poco, y sonríe.

 

XENA

Tal vez no, pero gracias de todas formas.

 

GABRIELLE

De nada. Creo. Además, la persona 

a quien deberías agradecer esto es a ti

misma. La fe que tienes en ti

hizo que todo esto fuera posible, lo sabes.

 

XENA

Tal vez....

 

Gabrielle sonríe y abraza a Xena otra vez.

 

GABRIELLE

¿Como te sientes?

 

Los párpados de Xena se cierran.

 

XENA

Cansada.

 

GABRIELLE

Ahora descansa.  Estaré aquí.

 

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - NOCHE

 

Gabrielle se despierta de su ensueño por una sacudida en su espalda.

 

GABRIELLE

¿que..?  ¿que pasa?

 

JANOS

Las Virtudes.  La próxima prueba 

está a punto de empezar.

 

Gabrielle se gira para mirar a Xena.

 

GABRIELLE

(susurrando)

Buena suerte.

 

FUNDIDO A NEGRO.

 

FIN DEL SEGUNDO ACTO

 

ACTO TRES