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ACTO CUARTO

 

ABRE DE NEGRO:

 

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - NOCHE

 

Janos camina agitado a lo largo y ancho del templo. Su cara está roja como un ladrillo y los músculos de su mandíbula se mueven mientras aprieta los dientes hasta casi crujir.

 

Gabrielle continúa al lado de Xena, las lágrimas secándose lentamente en sus mejillas. Sonríe ligeramente al observar a Janos pasear.

 

GABRIELLE

¿Las cosas no van exactamente

de la forma en que habías planeado?


 

Janos se gira hacia ella, refunfuñando.

 

JANOS

Esto no ha terminado todavía.

 

GABRIELLE

Di solo una palabra y terminará, Janos.

(pausa)

Ambos sabemos quien está poniendo en marcha

el espectáculo aquí, y no son las Virtudes.

 

JANOS

Es demasiado tarde para eso, Gabrielle.

(pausa)

Demasiado tarde.

 

Con una ligera sonrisa que está absolutamente ausente en sus ojos, Janos detiene su paseo y se dirige a la mesa donde Xena yace. Gabrielle se pone rígida e inmediatamente coloca su cuerpo entre la mesa y Janos.

 

GABRIELLE

Janos.  Qué vas—

 

JANOS

Echate a un lado, Gabrielle.

No quiero hacerte daño.

 

GABRIELLE

Eso no es lo que temo.

 

La sonrisa de Janos se convirte en un gruñido mientras trastabilla hacia delante, sacando una brillante navaja de entre los pliegues de su túnica y lanza una cuchillada al aire.

 

Con un simple paso adelante, Gabrielle golpea la navaja fuera de su mano, después de otra patada empuja con fuerza a Janos enviándole de vuelta por donde vino. La navaja describe un arco en el aire, dando vueltas hasta aterrizar, con estrépito, en el suelo.

 

GABRIELLE

(continúa)

Déjalo, Janos. Ahora.

 

JANOS

(lamentándolo sinceramente)

Lo siento, Gabrielle.  Realmente lo siento.

 

GABRIELLE

Si realmente lo sientes, entonces

detén lo que estás haciendo.


 

JANOS

No puedo, Gabrielle. Ojala pudiera.

 

Lanzándose hacia la izquierda, Janos recupera su navaja.  Enderezándose, lanza la navaja hacia Gabrielle y ligeramente a su derecha. Mientras Gabrielle se inclina para rechazar la navaja, Janos salta hacia la mesa, mágicamente sacando una segunda navaja de su túnica.

 

Dándose cuenta que está fuera de posición, Gabrielle hace lo único que puede. Dando la vuelta, lanza su cuerpo sobre el de Xena, protegiendo a su vulnerable alma gemela lo mejor que puede.

 

GABRIELLE

¡¡¡Noooo!!!

 

Con la navaja sujeta sobre su cabeza, Janos comienza la mortal zambullida cuando se detiene totalmente. Una cegadora luz blanca brilla alrededor de su cuerpo durante un largo momento antes de envolverle totalmente. 

 

Cuando la luz desaparece, también desaparece Janos.

 

Un segundo después, una luz similar rodea a Xena, y con un suave ‘pop’, también ella desaparece.

 

Sin el cuerpo de Xena para sujetarla, Gabrielle cae sobre la mesa con un suave ‘¡oof!’.  Rápidamente se recupera, poniéndose de pie y volviendo su rostro hacia el aún silencioso sacerdote.

 

GABRIELLE

¡Traela de vuelta!

¡¡Traela de vuelta ahora!!


 

El sacerdote sacude la cabeza suavemente.

 

Gabrielle camina hacia delante y agarra los gruesos pliegues de su túnica, tirando de él hacia ella.

 

GABRIELLE

(continúa)

¿Me has oído?

¡¡Traela de vuelta!!

CORTE A:

INT. SUEÑO DE XENA - VACÍO DESCONOCIDO

 

Xena se encuentra en un VACÍO sin forma. A su alrededor, en una vista panorámica, puede ver los últimos momentos de la ‘lucha’ entre Janos y Gabrielle. Apretando los dientes con furia, Xena golpea con su mano, como si fuera a detener la estocada de la navaja de Janos sobre la expuesta espalda de Gabrielle.

 

La escena ante ella se eriza y se agita, como si hubiera tocado una calmada charca de agua. 

 

Un segundo después, Janos aparece ante ella. Su navaja continúa su camino descendente mientras él tropieza en el vacío.

 

Xena agarra su muñeca y la gira con fuerza.  Janos grita y cae de rodillas, agarrándose su dañada muñeca mientras la navaja una vez mas se le escapa.

 

Xena permanece de pie sobre él, los músculos tensos, el rostro encendido de la rabia.

 

XENA

Tu miserable bastardo. No podías

aceptar que tu pequeño truco no estaba funcionando

y decidiste tomar el camino fácil, ¿hmm?


 

Antes de que Janos pueda replicar, un destello de luz brilla en el vacío en el que ambos están atrapados. De la luz, una imponente figura emerge, vestida con una cegadora túnica blanca y portando una espada en una mano y un pergamino en la otra.

 

Janos se tiende totalmente en el suelo, la cabeza inclinada.

 

JANOS

(amortiguado)

Justicia.  Finalmente, has llegado.

 

JUSTICIA

He venido, Janos.

(pausa)

Pero no por la razón que sospechas.

 

Janos levanta la vista, la confusión totalmente en su ojos.

 

JANOS

¿Entonces…entonces por qué estamos aquí?

 

JUSTICIA

Esa es una pregunta que yo debería

estar preguntándote a ti, Janos.

 

Janos sigue mirando confuso.

 

JUSTICIA

(continua)

Has usado los poderes que te hemos

concedido y nos has invocado, ¿con qué fin?

 

JANOS

(apasionadamente)

¡Por justicia!

 

JUSTICIA

No he visto justicia en este falso juicio, Janos.

Tu propia agenda está funcionando aquí, una

agenda que no personifica a la

Justicia, sino todo lo contrario, la Traición.

 

JANOS

¡Ella mató a mi familia!  ¡A mis amigos!

¡A todos los que amaba!  ¡¡Tengo

derecho a pedir justicia!!

 

JUSTICIA
Incluso si yo estuviese, en este momento, deseosa de

de perdonar las falsas pretensiones de este juicio, Janos,

Xena pasó cada prueba que tu le pusiste. 

Explícame, entonces, donde está la justicia en

intentar tomar su vida mientras ella yace

indefensa bajo un hechizo que tu mismo has hecho.

 

JANOS

No es más que lo que ella merece. No más

de lo que ella hizo a otros miles.

 

JUSTICIA

¿Y tu llamarías a lo que ella hizo ‘justicia’?

 

JANOS

¡No!

 

JUSTICIA

Ni tampoco lo es ahora. 

 

Justicia extiende una larga y afilada mano.

 

JUSTICIA

(continua)

Levántate, Janos.

 

JANOS

¿Qué?  Yo...

 

JUSTICIA

Levántate.

 

Temblando y súbitamente pálido, Janos se pone lentamente en pie. Sus ojos recorriendo locamente el vacío buscando un posible escape.

 

JUSTICIA

(continua)

Janos de Virtua, has manipulado a las

Virtudes para tus propios fines y tu propia satisfacción.

También has deseado dañar a una

indefensa mujer. ¿Cómo te confiesas?

 

Janos baja la vista al suelo. Sus hombros se agitan como si luchara contra las lágrimas…o por rendirse a ellas.

 

JANOS

(con pasión)

¿No lo entiendes?  ¡Lo hice por

ellos, no por mi! ¡¡Por aquellos que

no pueden buscar justicia por si mismos!!

 

JUSTICIA

¿Cómo te confiesas?

 

JANOS

(miserablemente)

Culpable.

 

JUSTICIA

Entonces así es y así será.

 

Justicia levanta ambos brazos y los agita con serpenteante fluidez. Xena respinga mientras una brillante luz centellea entre sus propias manos, materializándose en una fulgurante espada, casi dos veces más larga que la suya propia. Ella mira a la Virtud, una pregunta en sus ojos.

 

JUSTICIA

(continua)

Xena, como la parte perjudicada,

es tu derecho y tu deber,

ver que la justicia se haga.

 

Justicia hace un gesto a Janos con un amplio movimiento de su mano, después da un paso atrás, fuera de su camino.

 

Xena levanta la espada con facilidad, mirando el trémulo brillo de su hoja antes de girarse hacia Justicia.

 

XENA

¿Quieres que yo…

(pausa)

le corte la cabeza mientras

él permanece quieto ahí?

 

 

JUSTICIA

Es el justo castigo para los

crímenes que ha cometido. 

(pausa)

Ha admitido su culpa.

(pausa)

La justicia necesita ser ejecutada.

 

XENA

Lo siento, pero si esa es tu idea de

justicia, entonces tendrás que

hacer tu propio trabajo sucio.

 

Xena lanza la espada al suelo, donde se deshace en un millón de fragmentos de luz y desaparece.

 

JUSTICIA

(enfurecida)

¿¡¿Qué?!?

 

Xena mira a la imponente Virtud, completamente impasible.

 

XENA

Yo no mato a hombres indefensos.

(pausa)

Ya no.

 

JUSTICIA

Parecías lista para hacerlo

hasta hace poco tiempo.

 

XENA

(sonriendo con sorna)

No, no le habría matado.

 

Se gira, taladra a Janos con una muy significativa mirada.

 

XENA

(continúa)

Solo le hubiera hecho desear haberlo hecho.


 

Justicia parpadea.

 

JUSTICIA

¿Y hay alguna diferencia?

 

XENA

Una diferencia menor, pero si, la hay.

 

Xena se mueve ligeramente, y sus ojos se suavizan.

 

XENA

(continua)

Hubo un tiempo, no hace mucho,

cuando yo estuve donde Janos está ahora.

Mi familia…mi hermano…muertos a manos

de un loco y me convertí en lo que

pensé que era una instrumento de justicia,

no queriendo nada mas que vengar su muerte.

 

Gira su rostro directamente hacia Janos.

 

XENA

(continua)

Pero lo único que la venganza hace es hacer que estés

sediento de más venganza. No es suficiente, Janos. Nunca es

suficiente. Me convertí en lo que mas odiaba. En lo mismo

que el hombre que había matado a mi hermano por deporte.

 

JANOS

(burlándose)

Tu no eres como yo.

 

XENA

No, yo era mucho peor de lo que tu serás. 

 

Janos palidece, después asiente, aceptando la verdad en sus palabras.

 

XENA

(continua)

Pero entonces me encontré con alguien

mas fuerte que yo. Y él sostuvo una

espada de castigo en mi garganta.

(pausa)

La habría dado la bienvenida. La Justicia

habría sido ejecutada y el

mundo habría celebrado el hecho.

 

Janos la mira, intrigado a pesar de sí mismo.

 

JANOS

¿Qué sucedió?

 

XENA

Que él fue contra la justicia exigida

y me dio una segunda oportunidad. 

 

Los ojos de Janos se dilatan.

 

XENA

(continua)

Tuvo piedad de mi vida y en los años

que han pasado, he intentado hacer lo mejor que he podido 

para expiar mis crimenes pasados.

(pausa)

No siempre he tenido el éxito que

hubiese querido pero he llegado a aprender

un montón de cosas acerca de mí misma,

y del mundo que me rodea. 

(pausa)
Y una de las más importantes lecciones

que he aprendido es a abrazar el futuro,

y que debemos dejar irse el pasado. No hará

nada mas que arrastrarnos con él si puede.


 

Janos suspira y baja la cabeza.

 

XENA

(continua)

La justicia no está servida con tu muerte, Janos.

La justicia está servida con la misericordia, concediéndote

otra oportunidad para abrazar tu futuro

en lugar de estar atrapado por tu pasado.

 

JANOS
Nunca te perdonaré por lo que

le hiciste a mi familia, Xena.

 

XENA

No te estoy pidiendo el perdón,

Janos.  Eso es algo que tu

encontrarás, o no, en tu interior.

 

Janos sacude la cabeza lentamente.

 

Xena se gira hacia la Virtud.

 

XENA

(continua)

No haré lo que me has pedido, Justicia.

Si eso significa que he fallado tu prueba, así será.

 

Justicia sonríe y la espada cambia y se materializa en su mano.

 

JUSTICIA

Por el contrario, Xena.  Has

mostrado el verdadero significado de la Justicia.

Verdaderamente eres una mujer virtuosa.

 

Justicia levanta sus manos hacia el cielo.

 

JUSTICIA

¡Se acabó!

 

CORTE A:

 

INT. TEMPLO DE LAS VIRTUDES - ANOCHECER

 

Xena reaparece en el templo y despierta inmediatamente.  Rueda sobre la mesa y se pone de pie justo a tiempo de atrapar a Gabrielle, que se ha lanzado a sus brazos. Las dos se abrazan fuertemente durante un largo momento hasta que un suave sonido señala el retorno de Janos.

 

Gabrielle se endereza y se separa del confortante abrazo de Xena.

 

GABRIELLE

Tu hijo de ....


 

Xena gentilmente agarra el brazo de Gabrielle y la sujeta mientras intenta moverse hacia delante. Es obvio que Gabrielle no ha sido testigo de los últimos acontecimientos.

 

GABRIELLE

(continua)

Déjame, Xena. El....

 

XENA

Está bien, Gabrielle.

Ya…está solucionado.


 

Gabrielle se gira hacia Xena.

 

GABRIELLE

¿Solucionado? ¿Cómo?

 

En respuesta, el sacerdote encapuchado da un paso adelante y se quita la capucha. Es sorprendente y casi inhumanamente hermoso, y los jóvenes rasgos de su robusto rostro contrastan agudamente con la antigua sabiduría que brilla en sus ojos.

 

SACERDOTE

Soy Pleanthes, avatar de las Virtudes.

Xena ha pasado cada prueba que se la puesto,

y creo que Janos ha aprendido

una valiosa lección en el proceso.

 

El trío se gira para mirar a Janos, que asiente, con los ojos bajos.

 

Pleanthes se vuelve a Xena.

 

PLEANTHES

Tengo la autoridad para concederte cualquier

favor que me pidas, Xena.  Por

exponerte a la duplicidad de Janos, las Virtudes

te han concedido la recompensa que elijas.

 

Xena sonríe ligeramente.

 

XENA

Dudo que la Templanza estuviera

complacida con esto.

 

Pleanthes ríe.

 

PLEANTHES

Quizá no, pero la oferta continúa.

 

Su sonrisa se ensancha, mientras Xena se gira hacia Gabrielle y la atrae hacia ella.

 

XENA

Diles que lo agradezco, pero no gracias. Tengo

toda la recompensa que necesitaré justo aquí.


 

Gabrielle sonríe mientras se alza sobre la punta de sus pies, posando un beso en la mejilla de Xena.

 

PLEANTHES

Muy bien. Entonces le concederé un deseo a tu

compañera. Mira en el espejo, Xena, y observa

como Gabrielle verdaderamente te ve en su alma.

 

Aparece un espejo y una imagen se forma en él. En lugar de mirarlo, Xena mantiene sus ojos en el rostro de Gabrielle.

 

XENA
No necesito verlo.

 

Gabrielle se inclina y pone su mano en la barbilla de Xena, gentilmente forzando su cabeza hacia el espejo.

 

GABRIELLE
Si que lo verás. Los justo es lo justo.

 

Xena deja caer la mirada, aunque permite que Gabrielle gire su cabeza. Es obvio que no quiere ver la imagen en el espejo.

 

GABRIELLE
(pinchando a Xena ligeramente)
Hey.

 

De mala gana, ya que se da cuenta que no va a librarse, Xena levanta los ojos a la imagen en el espejo. Devolviéndole la mirada una gran imagen, un rostro lleno de valor y orgullo, los ojos brillantes con una inflexible y fiera voluntad.


 

Esto la sorprende. Después Xena observa mientras mientras la imagen en el espejo mueve los ojos a un lado, y la fiereza se suaviza en amor, rápidamente. Sin palabras, mira a Gabrielle.

 

Gabrielle vuelve su mirada desde la imagen y la mira, encoge los hombros ligeramente y sonríe.

 

GABRIELLE
En la vida de todo el mundo tiene que haber un héroe.
Tu siempre serás el mío.

 

Xena la abraza, mientras la imagen se desvanece en la nada.

 

FUNDE A NEGRO

 

FIN DEL ACTO CUARTO

 

 

APÉNDICE

 

ABRE DE NEGRO:

 

EXT. VIRTUA - DÍA

 

Xena y Gabrielle están en los límites de la ciudad diciendo adios a Pleanthes.  Es una ciudad que de algún modo parece más brillante y más alegre que los días previos.

 

PLEANTHES

Xena, gracias de nuevo por toda

tu ayuda. No era consciente de las

profundidades en las que Janos se había deslizado.

Es bastante posible que sin tu

intervención, quizá no lo habríamos

sabido hasta que fuera demasiado tarde.

 

XENA

Me alegro de haber podido ayudar.

 

GABRIELLE

¿Crees que él estará bien?

¿Con el tiempo, quiero decir?


 

PLEANTHES

Es difícil de decir, Gabrielle.

No hay que temer, sin embargo. Las Virtudes

mantendrán un ojo sobre él.

 

GABRIELLE

Gracias, Pleanthes.

 

PLEANTHES

Gracias a ti, Gabrielle.  Espero

que vuelvas por aquí de nuevo y

camines por nuestros espléndidos jardines.

 

Sonríe.

 

PLEANTHES

(continua)

Ni siquiera tendrás que bañarte primero.

 

Gabrielle rie y coge la cálida mano de Xena. Juntas las dos se giran hacia el camino que las lleva fuera de la ciudad.

 

No dan mas de un par de pasos cuando una figura sale de detrás de una decorativa columna. 

 

Gabrielle se pone tiesa.

 

XENA

(lisamente)

Janos.

 

Janos inclina su cabeza.

 

JANOS

Xena.

(pausa)

Sigo sin estar listo para perdonarte por lo que

hiciste a mi familia y a aquellos que

amaba. No sé si nunca lo estaré.

(pausa)

Pero te debo mi agradecimiento por mostrarme

misericordia cuando yo no te mostré ninguna. 

No sé en que se habría convertido mi vida,

pero quizá sería mejor de lo que ha sido.

 

XENA

Solo puede ser mejor a partir de ahora, Janos. 

Vivir por la venganza no es vida.

(pausa)

Yo debería saberlo.


 

Janos la mira de cerca, como si fuera la primera vez.

 

JANOS

(murmurando)

Si, te creo.

 

Después de un momento, saca algo de entre los pliegues de su túnica.

 

JANOS

(continua)

También quiero devolverte esto.

 

GABRIELLE

¡Xena!  ¡Tu chakram!


 

Janos hace un gesto con el arma.

 

JANOS

Tómalo. No es bueno para mí,

y quizá sin el recuerdo,

sea capaz de seguir con

lo que sea que la vida me depare.

 

XENA

Gracias.

 

Mientras Xena se inclina a por chakram, se queda rígida, sintiendo una familiar —y mal recibida—presencia.

 

XENA

(continua)

Ares….

 

Ares se materializa, una sonrisa en su atractivo rostro.

 

ARES

Justo como en los viejos tiempo, ¿huh Xena?

 

Su sonrisa se ensancha mientras vigila el chakram.

 

ARES

(continua)

Tomaré esto, si no te importa.

 

Le hace un guiño a Xena.


 

ARES

(continua)

Hasta luego.

 

Ares desaparece, llevándose el chakram con él.

 

XENA

¡¡¡¡ARES!!!!

 

FUNDIDO A NEGRO.


 

DISCLAIMER

El chakram de Xena fue robado por segunda vez durante la producción

de esta película, y chico, ella está enfadada.